Cuidarnos para cuidar

Una mesa no cumple su función si alguna de sus patas no se encuentra en su lugar. Y, de esa manera, no puede ser usada como elemento de sostén ni cumplir su función principal.

Eso mismo nos sucede a las personas, en toda situación en la que vivimos en incoherencia emocional, experiencia que nos conduce a debilitarnos y a desdibujarnos y, al hacerlo, dejar de ser personas nutricias para nuestro entorno.

Vivimos en coherencia emocional cuando actuamos en función de lo que necesitamos y valoramos, cuando nuestro pensar y nuestro sentir confluyen y se materializa en una acción que nos permite manifestar quienes estamos siendo y, al hacerlo, desplegar nuestra autenticidad.

Un obstáculo para permitirnos ser nosotros mismos en nuestra vida cotidiana, es cuando nos dejamos dominar por la tiranía de los “debería de” y de los “tengo que”.

Otra dificultad está vinculada al miedo a que nos critiquen, a que nos dejen de querer o a lastimar a otros si no actuamos en concordancia con lo que esperan de nosotros.

Independientemente de la situación que estemos viviendo, sabemos que cuando actuamos en incoherencia emocional, nos debilitamos e incluso podemos llegar a enfermarnos, ya sea en términos físicos y/o emocionales.

Al tomar conciencia de que somos los principales responsables de nuestro bienestar, nuestra primera responsabilidad pasa por cuidarnos, respetarnos y establecer un límite saludable con nuestro entorno.

De modo que, cuando nos damos cuenta de que estamos siendo víctimas de una situación injusta, y no hacemos algo para salir de esa posición nos convertimos en victimarios. En otras palabras, cada vez que permanecemos en un entorno que no nos valora, se pone de manifiesta una falta de auto-valoración, cuando aceptamos (o adoptamos una actitud pasiva) ante la agresión verbal y/o física de un tercero, nos estamos agrediendo a nosotros mismos a través del otro y podríamos enumerar muchas otras situaciones que ponen de manifiesto la misma situación.

Finalmente, vivir en coherencia emocional no tiene que ver con intentar cambiar al otro sino con asumir con valentía y determinación aquello que necesitamos y más valoramos de modo que así poder tomar las acciones necesarias para vivir en función de ello.

¿Estás dispuesto a vivir en coherencia emocional? ¿Qué vas a hacer al respecto?

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Acerca de Ulises Paradiso

Tengo 37 años, estoy casado y tengo dos hijos. Nací en Rosario y vivo en Capital Federal. Soy Licenciado en Ciencias Empresariales, coach ontológico y trainer en Programación Neurolingüística. Dirijo Lideractio, organización dedicada a la formación, al coaching y a la capacitación.
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