Brecha: ¿camino o abismo?

“No es lo mismo perderse que estar perdido. Es más que un juego de palabras. Es más que dos manera de expresar una misma situación, puesto que manifiestan formas de ser y estar en el mundo distintas.”

brechaEn las prácticas de coaching, definimos la brecha como el espacio que hay que transitar para pasar de una situación o estado actual a uno deseado.

Hay brechas que de acuerdo a quien esté siendo el observador que la expresa se parece más a un abismo que a un camino de aprendizaje a transitar y quien pretende abordarla actúa como quien se enfrenta a un pozo ciego. Reconoce que avanzar hacia el otro lado de la orilla implica tener que atravesar el vacio que las separa y ante la imposibilidad de hacerlo queda varado en la situación de insatisfacción, con una sensación de impotencia que lo enceguece y nubla la mirada.

Nuestra tarea como coaches es ayudar a nuestros clientes a que vean la brecha como un camino de aprendizaje que culmina en el logro del resultado por ellos buscado. Ayudarlos a través de preguntas a que encuentren su propia luz que les permita pensar con más claridad y reconocer dentro de sí los recursos disponibles para el logro pretendido. En este aspecto, el coaching encuentra algunas semejanzas con la mayéutica propuesta por Sócrates, en donde a través de preguntas el cliente cambia el tipo de observador que está siendo, esa manera de estar viendo la situación que le está impidiendo avanzar hacia su estado deseado.

A su vez, con mucho respeto nos adentramos en el interior del otro cuestionando creencias y juicios u opiniones de modo de identificar aquellas que son infundadas o falsas. Cuando ello ocurre, la persona cambia el tipo de observador de esa realidad particular que le inquieta y nuevas posibilidades de acción se le presentan. Y es en este momento trascendente cuando al cambiar nosotros, cambia la situación. No tenemos la posibilidad de cambiar el mundo, pero cambiando nosotros, cambiamos nuestro mundo.

Rafael Echeverría, uno de los principales referentes del coaching ontológico, sostiene que vivimos en mundos interpretativos, y con esto en mente toma sentido la importancia de cuestionarnos sobre aquello que pensamos y creemos, dado que nuestra manera de actuar responde a nuestra manera de ver e interpretar la situación. Sólo podemos cambiar nuestras acciones cuando cambiamos nuestros pensamientos y, éstos cambian al cambiar el modo en el cual vemos una determinada situación.

Volvamos al tema de la brecha, para que ésta sea un camino de aprendizaje y no un abismo entre mi “hoy de insatisfacción” y “mi mañana satisfactorio” es fundamental definir el estado actual y deseado en detalle y profundidad, dándole especial importancia a la estructura de coherencia del cliente, de modo de facilitar la determinación del camino de aprendizaje a recorrer para atravesar la brecha que separa un estado con el otro.

En coaching decimos que sólo se puede realizar una charla de coaching cuando hay una brecha claramente definida y establecida.

Dada su importancia, una ayuda clave es el comenzar por la dificultad o situación que quiere resolver el cliente y que defina cuál es su objetivo respecto a esa problemática que trajo a la conversación.

Después de todo, si queremos alcanzar un cierto estado deseado, tenemos que conocer de dónde partimos, dónde nos encontramos respecto a ese objetivo planteado o escenario proyectado.

Visto desde el hoy, no alcanza con definir lo que no queremos, sino hablar de lo que SI queremos, tener claro la finalidad de nuestros esfuerzos y el lugar hacia el cual aspiramos alcanzar. Como afirma Claude Bernard: “El que no sabe lo que busca no entiende lo que encuentra.”

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Acerca de Ulises Paradiso

Tengo 35 años, estoy casado y tengo dos hijos. Soy Licenciado en Ciencias Empresariales, coach ontológico y trainer en PNL. Dirijo la consultora Lideractio dedicada al coaching y la capacitación. He trabajado como orientador vocacional en el Centro de Orientación Integral Pedro D' Alfonso y como capacitador en la Consultora Dale Carnegie. Anteriormente me desempeñé en el ámbito corporativo en Monsanto y Yara.
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