Trabajar en la actitud para vivir mejor

“El más grande descubrimiento de mi generación es que el ser humano puede cambiar su vida si cambia su actitud”. (William James)

a+Hoy es moneda corriente el escuchar a las personas quejarse. Parece que la queja se ha instalado en cada uno de nosotros y la hemos asumido como algo natural. Nos quejamos de que no tenemos todo lo que deseamos, de que no nos alcanza el tiempo para hacer todo lo que queremos hacer, de que el sueldo no es suficiente para afrontar los gastos siempre crecientes o de que no recibimos por parte de los demás el trato que nos merecemos o esperamos.

Este estado de queja nos produce insatisfacción, la cual afecta todo lo que hacemos y el modo en el cual nos relacionamos y, por tanto, los resultados que logramos y los vínculos que desarrollamos.

Cuando deliberadamente elegimos poner atención a todas las situaciones positivas que vivimos a diario, a las muestras de afecto recibidas, a las personas que nos eligen cada día y a todo lo que hemos logrado y tenemos a disposición abandonamos la queja y adoptamos una actitud optimista y agradecida ante la vida.

Cuando elegimos vivir con una actitud optimista y agradecida, vemos la brecha que separa lo que somos de los que queremos ser, lo que tenemos de lo que deseamos tener, el tipo de relación actual respecto al vínculo que queremos desarrollar a futuro como un camino estimulante al cual destinar lo mejor de nosotros. Es decir, transitamos la brecha con entusiasmo, alegría y, sobre todo, gratitud.

Somos privilegiados por el sólo hecho de poder detenernos a pensar en lo somos y en lo que queremos convertirnos, pero aún más lo somos por tener la posibilidad de marcar una diferencia positiva en nuestro entorno más cercano por pequeño que sea, al abordar la vida con la actitud adecuada.

Trabajemos sobre nosotros mismos, desde el autoconocimiento y el trabajo personal, conectándonos con nuestros intereses más profundos y capacidades específicas para transformar positivamente nuestra vida y la de aquellos que nos rodean. De esta manera, pasaremos de la queja y el planteamiento de problemas a la colaboración y la propuesta de soluciones.

El coaching ontológico puede ayudarnos a trabajar en nuestra actitud y a transitar la vida desde la gratitud y el entusiasmo al reconocernos valiosos y co-responsables de generar un entorno más fraterno e inclusivo.

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Acerca de Ulises Paradiso

Tengo 37 años, estoy casado y tengo dos hijos. Nací en Rosario y vivo en Capital Federal. Soy Licenciado en Ciencias Empresariales, coach ontológico y trainer en Programación Neurolingüística. Dirijo Lideractio, organización dedicada a la formación, al coaching y a la capacitación.
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